sábado, 2 de agosto de 2008

El mundo del vendedor

Bueno, como ya estuve el año pasado y este año trabajando como vendedor, quería hablar un poco del punto de vista de este trabajo desde dentro.
Mi trabajo consiste en ser el vendedor de las secciones de muebles y lámparas en un centro comercial (no diré el nombre por prevenir posibles problemas).

Empecé el año pasado. Todavía recuerdo aquel 7 de agosto en que empecé. Yo pensaba que me impartirían algún curso de iniciación, que habría alguien a mi lado el primer día, etc. La realidad fue que el jefe me explicó en 5 minutos todas las tareas y la verdad es que yo no me enteré de casi nada porque tantas cosas a la vez a uno no le entran. Total que nada, me quedé yo ahí en el mostrador esperando a que viniera gente. Algunos clientes eran fáciles de atender pero siempre hay muchos clientes complicados que no se quedarían satisfechos ni si el mismo Dios bajara y les aclarara el problema. Algunas de las situaciones que me encontré los primeros días fueron las siguientes:

Suena el teléfono.
- ¿Sí? ¿Dígame?
- Hola buenas, que me dijisteis que me llegaría hoy una cama que compré y no me ha llegado.
- Esto... ehmmm.... espere un momento por favor que lo miro.
Intento llamar al jefe para que me diga qué tengo que hacer. Lo llamo y no lo coge. Una compañera me dice:
- Jeje, ha salido a almorzar. Cuando los jefes salen a almorzar no hay quien los localice.
Procuro intentar salir de la situación
- Dígame su número de pedido y trataremos la incidencia.
Le tomo nota y le dejo a mi compañera del otro turno una nota. Ya sé como solucionar quejas.


- Oiga, esta lampara, ¿Qué tal funciona?
- (Y yo qué coño me sé, llevo aquí dos días, no he hecho un master en lámparas, no me han explicado nada y sé de lamparas lo mismo que tú y aparte, aunque supiera, ¿Qué quieres que te diga? Yo no tengo esa lámpara en mi casa, por mucho que sepa de lámparas como coño quieres que sepa qué tal funciona). Puesss... esto... funciona bastante bien....
- No te veo muy seguro, no parece muy buena...
- (Vale, está viendo que dudo, se está notando demasiado que no tengo ni idea. ¡Ya sé! sacaré algo de jerga técnica. Vamos a ver... lámparas... esto es un circuito eléctrico con una resistencia... vale algo podré sacar. Además, mientras le vaya hablando voy mirando la caja de la lámpara y miro las indicaciones para que parezca que sé algo más). Esta lámpara acepta un consumo máximo de 60W conectados a una red eléctrica de 230V, es decir, válida en cualquier enchufe europeo (no tranquilos, no dije nada de la ley de regulación de bajas tensiones del 17 de octubre de 2003). Además la especifiación indica que necesita una bombilla con rosca del tipo E-27 (como todos sabéis hay dos tipos de roscas para las bombillas así más generales: la gorda y la fina. Bueno pues una se llama E-14 y otra E-27) es decir de rosca gorda. (No le he dicho nada que no sepa pero si haces como que sabes se fían más de tí).


Luego ya fui cogiendo un poco de ritmo y fui aprendiendo cosas a medida que iba metiendo la pata. También contaba con compañeros muy majos que me echaban un cable si me veían apurado. Luego, a medida que se acercaba el fin del contrato comprendí que no me iban a echar y si me echaban tampoco me habría supuesto un trauma. Algunos de los ejemplos son los siguientes:

Suena el teléfono.
- ¿Dígame?
- ¡¡Oye!! ¡¡es que me teníais que haber traido hoy un pedido y no me lo habéis traido!!
- Verá es que hoy ha pasado la vuelta ciclista a España por Zaragoza y a la empresa de transporte le ha sido imposible cruzar hasta donde usted vive (esto era verdad).
- ¡¡Pues quiero que me lo traigais hoy eh!!
- Lo siento, pero hoy es imposible, los sábados el servicio de reparto sólo opera por las mañanas.
- ¿Ah si?. Pues si no me lo traeis hoy cancelo el pedido eh.
- Muy bien, si me facilita su número de pedido yo le puedo llevar a cabo la cancelación.
- ..... No hombre no, tú mira a ver qué puedes hacer, aunque sea para el lunes.
- Le tomé nota y di parte.


(El último día de todos, un viernes)
- Oye, ¿de esta mesa de aquí os quedan?
- Pues ahora mismo no señor, lo siento.
- Joder, pues vaya mierda, ya os vale..... ¿Cuándo tendreis?
- (Yo no sé cuando llega la mercancia, nosotros se la pedimos al proveedor y cuando les sale ellos la traen). Pásese el lunes que ya tendremos.


Y eso, este año es parecido el trabajo, pero ya he aprendido a no estresarme. Por ejemplo hoy, ha habido un momento que ha empezado a llegar mogollón de gente. Total que una señora, ha estado casi una hora esperando (no es mi culpa, que pongan a más personal). Total que eso, te echan a tí la culpa pero yo ya he aprendido a que mi mente ni siquiera asimile sus palabras, yo voy a mi ritmo y no me estreso. Total que cuando ya iba a cobrarle me dirijo a la caja y yo al no ser fijo no puedo cobrar a los clientes, total que espero a que venga un compañero. La mujer ya cansada soplando, pero me ponía muy nervioso porque cada 5 segundos echaba un bufido. Casi me tengo que morder la lengua para no decirle: "qué, ¿no te cansas de soplar o que? que te vas a quedar sin aire".
Luego están los clientes que ya vienen de mala ostia y yo he desarrollado un principio: cuando un cliente es majo, yo soy todavía más majo con él y me esfuerzo por darle un buen servicio, pero cuando es borde, yo lo soy todavía más. Ejemplo:

Llega una abuela ya con ganas de tocar los huevos
- Oye tú. Este armario, la semana pasada lo tenías en otro color, ¿Teneis más?
- Pues no, lo siento señora, sólo lo que ve expuesto.
- Pero bueno, algo tendreis.
- No, lo siento, ya le he dicho que no nos quedan.
- Pues vaya chapuzas que sois y vaya forma de vender bla bla bla... bla bla bla...
- Pues es lo que hay señora.
- Pues quiero hablar con tu jefe, dile que venga.
- Está de vacaciones (es verdad. Jeje no sabeis lo que disfruté cuando se lo dije).
- Joder!! no se qué!!
Total que se va despotricando.
Al rato, me llaman de información:
- Oye que hay aquí una señora que quiere no sé qué de un armario.
- Ya he hablado con ella y le he dicho que no hay, dile lo que quieras.
Al día siguiente, me suena el teléfono.
- Oiga que estuve ayer ahí, quería un armario y un chico me dijo que no había y quiero hablar con el encargado.
- Sí, usted habló conmigo.
- Pues les he dicho a las de información que me pasen con algún encargado.
- Pues no sé, vuelva a llamar.
Y le colgué.
Al final consiguió hablar con un jefe de yo que sé (luego os hablaré de jefes) y el jefe le dijo a la señora que se encargaría de conseguirselo, total que se lo curro y se lo consiguió, pero yo no moví (ni pensaba) ni un dedo.


Otras personas que son unos pesados son los que parece que se aburren en su casa y les gusta tocar los huevos. Por ejemplo hoy. Resulta que para un pedido se puede elegir turno de mañana o de tarde. El turno de mañana abarca de 9 a 15 y el de tarde de 15 a 21. Por eso, les decimos a los clientes que antes de reclamar esperen a que se haya pasado el turno (que vale que es mucho esperar pero yo no tengo la culpa, y si quieren mejor servicio que vayan a un sitio más caro). Pues hoy mismo, a las 10 de la mañana me llaman.
- Oye, que me dijisteis que me traeríais un pedido esta mañana y no me ha llegado
- (Casi me hierve la sangre, he estado por gritarle. ¡¡Tío!! pero ¿te has molestado en mirar el puto reloj??) Y le digo, a ver, el horario de reparto es desde las 9 hasta las 15 esperese y si no le llega hasta entonces llame.
- Pero ¿Y si no me llega?
- (¿Y si cae un meteorito y nos morimos todos?) Bueno usted espere que seguro que le llegará que se lo pasamos ayer a la empresa de transporte. Además, nosotros una vez se lo pasamos a la empresa de transporte ya no está en nuestras manos y ahora y no tengo ninguna forma de ver el estado de su pedido.


Otra situación que a veces me saca de mis casillas es cuando llega alguien (en general gente mayor) y les acompañas a indicarles algo acerca de un producto, se lo dices, y se quedan callados. Claro, yo me quedo esperando a que me digan: vale, muchas gracias (o sin gracias me da igual). Pero no, callados mogollón de rato para hacerte entonces otra pregunta y iterar otra vez. Sé que pensareis que me podría ir sin más, pero no funciona, cuando tratas de irte te dicen: espera espera bla bla bla... Y claro, jode mucho esperar cuando tienes una fila de 4 personas presionándote para que les atiendas.


Otra situación (y con esta ya no sigo porque podría estar aquí mucho tiempo) es la guerra de clientes que lo llamo yo. Cuando hay mucha gente y estás con un cliente, alguno te dice: perdona. Y yo antes de que hable le digo: un momento que estoy con este cliente. Espere en el mostrador y en cuanto pueda le atiendo. Total que no hace ni puto caso y se queda por ahí. Claro, esto se lo puedes decir a varios en un sólo turno. Total que cuando vuelves al mostrador, muchos no han guardado cola y empiezan las disputas. Hablándome a mí me dicen: oiga que yo estaba antes bla bla bla.... Claro ellos quieren que tu decidas pero yo no llevo la cuenta de quién estaba antes, a veces cuando entro al almacén a buscarle algo a un cliente ni siquiera recuerdo quién era como para llevar en mente el orden de la fila. Y ahí es cuando suelto mi frase mágica: "oigan, yo no controlo la fila y no recuerdo quién iba antes, eso lo tendrán que decidir ustedes". Y claro, ya se ponen a discutir entre ellos y a veces se dicen de todo pero bueno, a tí te dejan en paz.


Pues eso, algún otro día os seguiré hablando de este mundo loco.

2 comentarios:

señor clorofila dijo...

Jajajajjajajaja¡¡¡

Qué bueno, es tal cual lo describes xDDD. Desgraciadamente, en mi curro también tengo que vivir este tipo de situaciones ya que a veces me toca hacer de encargado de almacén (en una empresa de construcción en la cual se venden desde sacos de hormigón seco hasta accesorios para los cristales de las mámparas del baño).

Y, recordando algunas situaciones divertidas...

El otro dia vinieron unos clientes con los cuales estuve 1h 25 min. Eran 4, y como cabía esperar, la suma de sus edades superaba los 300 años ^^. Fue realmente una prueba de fuego. Tuve que reprimir varias ocasiones un "TENDRÍAN QUE ENCERRARLA EN EL PUTO BINGO CON CADENA PERPETUA E IMPEDIR QUE TRATARA CON GENTE VIVA¡¡¡¡¡" Pero no.... me controle XDDD. Querían cosas descabelladas, querían que les dieras opinion, rectificaban lo que les acababas de servir, cuestionaban cosas de las cuales ellos no tenian ni zorra. Bah, una odisea.

Y el otro dia fue divertido porque se me fue completamente. Estaban 4 clientes con los dientes fuera, y mis compañeros atiendiendo a otros tantos. Yo no daba a basto y los otros ahi presionando. Solo me faltó que entrase un rumano y me empezase a chillar pidiendo cosas y saltandose la cola. Así que estaba tan cabreado que le conteste medio riendome (y decidido a que no me entendiese)

- "Mire, aquí es que seguimos una politica FIFO"

Mmmmm no funcionó, porque me reí yo solo. El se enfadó más al no entender, pero los otros clientes tambien se mosquearon porque no entendieron lo que quería decir y se pensaban que estaba ahi vacilando a todo dios. Asi que me las ingenie para salvar la situacion diciendo:

- "FIFO es que si te 'FI'ques lo prime, te 'FO'tego fora",

que en mi pueblo viene a ser "FIFO es que si te pones el primero, te echo fuera".

Yeeeah, funcionó a la perfección porque los otros clientes se empezaron a partir, y se pusieron de suficiente buen humor para aguantar a que les tocase el turno. Por su parte, el rumano se tuvo que esperar viendo la situacion.


Y como última anécdota, un día que me sentía increiblemente realizado, conseguí vender para el suelo de una habitacion tres tipos diferentes de baldosas. El obrero me decia que se le habían acabado, y no teniamos mas en stock. Así que empecé a hablar como hacen los comerciales de cerámica, y solté algo asi como:

- "En estos momentos no tenemos "Ontario" en stock, pero si realmente quiere un acabado rústico, le recomiendo que haga juegos de mosaico, intercalando diferentes tipos de tonos cobre y terracota en el suelo, de modo que puede hacer un cuadro central de un color, bordeado por beige bahama con los bordes de baldosa "Toledo Caldera". Nuestros dos últimos clientes utilizaron ese decorado para hacerse un chalet rústico. Además, por ser cliente habitual puedo conseguirle hasta un 25% ^^"

Jojojo, sin tener ni idea me saqué del almacen baldosas perdidas que llevaban años sin venderse. Y la cara de mi jefe diciendo "pero quién ha vendido las cajas sueltas de Toledo Caldera¡¡¡??", no tiene precio xDDD.

Ianearis dijo...

Jajajja!!!

La proxima vez que me vaya a comprar algo no me fiaré de las opiniones del vendedor....