jueves, 6 de diciembre de 2007

Ying - yang

Miércoles. Miércoles de puente. Se queda a medianoche con los colegas del pueblo para salir a tomar unas birras (estamos todos, nos alegramos de vermos, y nos resumimos nuestras vidas en tres saludos :D). Lo que en un principio parecía ser una velada tranquila en un bar pidiendo cervezas y charlando, se ha acabado convirtiendo en un día de fiesta. ¡¿Pero cómo?!, ¿Qué queda de la sensación de sueño y el cansancio del viaje?. Nada, a sonreir y a seguir adelante. Además, me he propuesto ser completamente analítico durante todo el puente e integrarme en todo lo que pueda.

Empezamos con el combi "Birra + Birra". La cosa pinta bien... si sigo así tendré una noche normal y corriente, incluso a pesar de que me muero de cansancio por dentro, conseguiré pasarmelo bien. Mis colegas, ya suficientemente bebidos, se ponen a hacer manquedades. "Tranquilo - pienso -, aun estás a tiempo de alcanzarles y por tanto alcanzar de paso la felicidad". Me lo propongo seriamente y pongo en ello todo mi empeño. Pero poco a poco siento como mi otra parte empieza mágicamente a hacer su aparición.


Supongamos, por hipótesis, que mi otro-yo no aparece y consigo alcanzar la felicidad. Estaríamos hablando de una noche normal y corriente, en la que todo el mundo bebe, todo el mundo hace tonterías, y todo el mundo piensa en nada en especial.

Supongamos ahora lo contrario. Mis intentos han fracasado y como no, mi alter-ego ha tomado el control:


En este caso, al entrar al garito no pienso "wuu fiesta¡¡¡ a tope a tope¡¡ cuantísima gente¡¡¡", sino mas bien un "mucha gente pero pocas personas". Mis colegas se desesperan por beber, asi que vayamos todos a la barra. Sorpresa!! No es la barra de un bar... es una cola con prioridades. Y aquí los elementos priorizados son chulos con camisetas garabateadas con nombres de perro, acompañados de sus putillas-co. Cuando por fin tenemos la oportunidad de pedir (y no hay mas elementos priorizados...) la camarera se ralla y se pira. Genial, no es una cola con prioridades sino una cola con prioridades y servidor imprevisible. Me empiezo a quemar poco a poco, pero sigo con la esperanza de que desaparezca mi vena friki y vuelva a ser normal. Cuando por fin la señorita llega, mi colega está en mode "hoy soy cool", y pide algo que no tiene. La camarera imprevisible, ni corta ni perezosa, se vuelve a pirar a buscar adentro lo que mi amigo le acaba de pedir. Ahg¡¡¡¡ Se supone que tienes una caché de bebidas, manca!!! Pues no... enga, vete lejos, al almacen lejano, y demorate un par de ciclos para acabar de joderme.

Cuando ya por fin salimos, mi mente está lo suficientemente dañada para ver la tarima de baile como una CPU. "Ohhh mirad que monton de procesos quieren subir". Y de entre todos, sube el co. El co... dios mio, que política habrán seguido, no quiero ni pensarlo. No es que sea que suba, el baila y nos divertimos. Es mas bien que sube, baila y en mi fuero interno pienso "Ojalá fuera yo Quantum... te sacaba de ahí en lo que tardas en hincarte una pastilla".

Mierda, ya no hay esperanza. Ha tomado el control y se ha encargado personalmente de que mi yo normal no aparezca en todo lo que queda de noche (de hecho, me está presionando para que escriba todo esto). Para más inri, la gente propone ir a otro sitio. Fulanito asiente, menganito se encoge de hombros, y yo lamento amargamente no tener la habilidad de hacerme un fork() a mi mismo. ¡Que cómodo sería enviar a mis hijos a hacer el trabajo sucio por los garitos de mala muerte mientras yo, feliz y calentito en mi cama estoy "waiting for them". En un momento de crisis, me empano mirando a la pared. ¡Ahi va, una reina!. ¡Otra!, ¡¡Y otra!!. Tarde, ya es demasiado tarde para dejar de mirar la pared cuadriculada en la que meto reinas una detras de otra como un poseso.

¿Por quééé me torturas de este modooo? Yo solo quería tener una noche normal y corriente. Una noche en la que todo el mundo bebe, hace tonterías y no piensa en nada en especial.

Ahora son las 4:15 a.m, y el escribir estas palabras me ha llevado inexorablemente a trazar mi plan maestro. Realmente el plan no es nada del otro mundo. No es original ni es maquiavélico. De hecho, el plan se llama "Beber más cantidad de alcohol". Simple y fácil... tan solo decir que desde lo más profundo de mi ser, mi parte sana ha declarado la guerra a mi parte enferma. El viernes estaré ABSOLUT-amente preparado.

2 comentarios:

Ianearis dijo...

El problema no es tu doble personalidad, es la falta de doble personalidad de los que te rodeaban.

Weno, yo también he usado la táctica de ir ABSOLUTamente preparada XD, todo es cuestión de no rallarse.

Pásatelo bien hoy, y tranqui que pronto llega la pre-champanada.

bss

señor clorofila dijo...

:)

Jeje gracias Ianearis¡

Aunque realmente en vez del viernes tendrá que ser el sábado xDDDD, porque al final el día de salir lo he declarado mañana XDDDD.

Y weno, no es una tactica elegante, pero funciona xDDDD¡¡¡