sábado, 25 de agosto de 2007

La Mantis en Egipto (Parte V)

DÍA 5. NUBIA, LOS DESCENDIENTES DE LOS FARAONES.

Total de medicamentos ingeridos:
- Fortasec: 3
- Biodramina: 2
- Paracetamol: 3
- Omapren: 1
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El quinto día amanecí como nueva (o eso creía), hasta que un nuevo mal atacó mi pobre cuerpecito. Sí, señores-as, estoy hablando de las clásicas y populares cagueras, que surgen cuando menos te lo esperas y más confiada vas. En el desayuno (bueno, y en todas las comidas) es uno de los temas "favoritos", aunque no os lo creáis. Llegas al comedor, te sientas con tu comida y la pregunta "¿qué tal vas hoy?" se responde "pues mira, hoy sólo he ido X veces al baño, pero me noto así retorcijoncillos así que voy a comer una manzana" o "mejor, ya casi no tomo fortasec" o algo por el estilo. En realidad te ayuda saber que el resto de la gente está tan jodida como tu, ya se sabe: mal de muchos, consuelo de tontos. El pobre guía estaba preocupado porque la gran mayoría del barco andaba como andaba. Fue a la farmacia en un par de ocasiones para traer medicamentos para la gente, que hombre más majo.

A lo que íbamos. Era viernes y habíamos contratado una excursión opcional al poblado nubio. Los nubios, eso nos contaron, son una raza "superviviente" en Egipto desde los tiempos de los faraones. Se dice que algunas de las mujeres más guapas, como Nefertari (esposa favorita de Ramses II) eran nubias. Desde mi modesto punto de vista, los poblados nubios son los que mejor viven, porque han sabido explotar sus orígenes y se ganan una pasta con los turistas.

Para llegar hasta Nubia montamos en una faluca (una barquichuela) e hicimos el viajecito por el Nilo. Aquí os presento al hombrecillo que llevaba el timón:


En realidad fuimos remolcados por otra barca con motor (en la que íbamos no había) hasta mitad de camino o así. Los que no habían contratado la excursión volvieron en la faluca en la que íbamos y el resto hicimos transbordo a la barca con motor. Más tarde me contaron que volvieron casi todo el camino remando!! Y cuando hablo de remos no me refiero a remos, sino a trozos de madera!!

Cuando aún estábamos todos en la misma faluca (la que no tenía motor) la "tripulación" del barquito nos cantó una canción de bienvenida que se suele cantar allí. Se titula "O allere" (o algo así, no lo he encontrado en Internet) y quiere decir "Bienvenidos". El grupo se puso enseguida a bailar con los músicos, y en cierto momento del vídeo que os pongo se ve como llegan dos chiquillos en una "barca" y se enganchan a la nuestra:



El paseo fue impresionante. Os pongo fotos para que veais que pasada:


Una orilla del Nilo








Algo así como un "puerto"








Desde la parte de arriba del barco








Otra vez la orilla








La otra orilla...








Nuestro conductor








Yo, toda feliz de la vida








Nubia!!








Para llegar hasta el poblado tenías dos opciones: ir en la faluca o ir en un dromedario. Esta claro que no me iba a volver a España sin montar en uno de esos bichitos. Tengo que decir que son más altos de lo que parecen, y que vistos de cerca hacen mucha gracia, jeje. Además son unos bichos chulos, parece que te miren con chulería. La verdad es que pase un poco de miedo durante el viaje. Primer paso: subir al dromedario. El hombrecillo me dice "más adelante" para que pusiera el culo más adelante (oh señor, que error cometí) y mi entrepierna estaba pegada al pirulí que tiene la silla en la parte de delante (ver la foto). Lo agradecí a la subida, porque estos chismes suben primero la parte de atrás, o sea que te vas hacia delante, y luego la parte de delante. Al principio todo iba bien, porque había un chiquillo que llevaba el dromedario (iba bien si no miraba hacia la izquierda, porque había un desnivel increíble y yo me veía con el bicho abajo), pero en un momento dado coge y me da las riendas. Emmm :| no te vayas! El chico se pone detrás y engancha al bicho de la cola y venga, hagamos la gracia, le atiza para que corra!!! Una pobre mantis al trote en un dromedario con el culito "demasiado adelantado" y el bicho dando unos botes exagerados... El chico lo freno un poco y vi que parte de mi familia pasaba con la faluca por al lado. De repente entendí por qué se había frenado mi animalito: el guía le había gritado al chico que lo frenara y que fuera con el grupo, porque ¡no había nadie a mi alrededor! Cosa que al principio no me importó, hasta que el guía gritó claro, porque eso significa cosa mala. De todas formas tuve que sufrir un sprint final y la bajada ¡ay madre! que era primero la parte de delante y luego la de detrás. Me costó algo de trabajo (no os riáis) juntar del todo las piernas al bajar (¡el pirulí!). Cuando ya iba andando hacia donde me indicaban grabe esto sin darme cuenta de que la cámara estaba enchufada (de ahí que de vueltas). Es una niña que se llama Sara que estaba recibiendo a la gente y vendiendo muñecas:



Hasta luego Lucas! Es una monada de niña. Yo me reía mucho por allí porque muchos saben frases típicas de la tele como el "Hola hola pepsi-cola" o el "hasta luego lucas". También nos llamaban Pantoja, Antonio Banderas, Fernando Alonso...

Después del paseito entramos en una casa típica nubia, donde nos sirvieron el té, nos dieron de fumar en la shisha (la pipa de agua - algún día haré un post explicativo sobre shishas), nos pusieron un cocodrilo en la cabeza y nos hicieron tatuajes con henna.
¡Se nos acercaron dos niñas para que les hiciéramos algún regalo y mi tía casi les regala hasta la mochila!
Además nos contaron cositas curiosas sobre este pueblo. Por ejemplo, la celebración de una boda antiguamente duraba 40 días, aunque ahora sólo dura una semana. Todos los que viven en los alrededores están invitados, y todos contribuyen con lo que pueden. El novio tiene que ir a buscar a la novia a su casa para pedírsela al padre, y tiene que llevarla en brazos a la salida hasta la casa del novio. Los amigos le esperan fuera y si la novio se le cae al suelo le pegan hasta que vuelve a cogerla. Si no consigue superar la prueba le castigan durmiendo en la puerta de la casa de la novia durante algún tiempo (no me ha quedado muy claro, pero para mi que eran dos meses) para volver a ponerse a prueba. A mi me parece gracioso, aunque supongo que al novio no tanto, jeje. También nos han contado que al casarse el novio debe aportar un lugar donde vivir, el mobiliario de la casa y regalarle una joya a su prometida (de valor superior a 1000 euros). También se suele hacer un regalo a la suegra, para entrar con buen pie, jajaja. Chicos, tomad nota. La mujer puede separarse del hombre y ella se queda con la casa los niños y el dinero que le pasa el marido para mantenerla todos los meses. Olé. Normal que les dejen casarse más de una vez, a ver quien puede!

Grabé también cómo me he hacían el tatuaje. En un minuto y medio llevaba la mano tatuada.






Aquí van las pruebas gráficas de mis andanzas:


El cocodrilo (es suave, aunque no lo parezca)








Dándole a la pipa








Y con que estilo!








Una tatuadora








Algunas crías de cocodrilo








Por dentro de una casa








En una casa con el grupo








Con unas chicas de allí








Con más chicas








Con Sayed, nuestro guía








Vista del poblado desde un tejado








Un dormitorio








La casa de la familia ASHA








Otra vista del poblado








De camino a la escuela








Una clase de nubio








Y unas alumnas muy aplicadas XD








Vista desde la escuela








Otra vista









Después fuimos a las escuelas donde un maestro nos enseñó un poco de árabe y un poco de nubio. Es totalmente imposible que yo algún día pueda llegar a hablar este idioma, y menos aun escribirlo. Por si queréis aprender, aquí va una clase para contar en árabe:



Después de alguna compra y algún donativo, de vuelta a la faluca y al barco. Por el camino pasamos por el hotel donde Agatha Christie se hospedó mientras escribía el libro "Muerte en el Nilo", que se llevó al cine en los años 70. No recuerdo el nombre del hotel, pero la verdad es que era muy bonito desde fuera:





Nuestros amigos los hacedores de habitaciones nos arreglaron la habitación de una forma muy cuca. Era nuestro último día en el barco, porque a las nueve teníamos que estar en recepción para ir al aeropuerto. En realidad nos dedicamos a dormir!





Eso sí, durante la comida hicimos las fotos correspondientes a camareros buenorros:


Nuestra mesa (de izquierda a derecha): Pepi, María José (nuestras cuñadas de Valencia), Susana y José Luis, Ana, yo y mi prima






Un camarero








EL CAMARERO (con mayúsculas, sí, porque buuuf)







Y todos listos para ir al aeropuerto internacional de Assuan y a volar hacia el Cairo.


La familia al completo








Ñaaaam es pizza y ¡no pica!








Cucu!








A la llegada al aeropuerto de El Cairo








Durante el vuelo vi un anuncio que me hizo mucha gracia:

SAAD OF EGYPT
Silver has one name

¿Alguien no nos ha contado algo? Jejeje.

Llegamos a El Cairo a la 1.33 y yo estaba para cogerme con remolque. Durante el viaje no pude despegar la cara de la ventanilla porque me parecía todo lo que veía fascinante. No llegamos a la habitación hasta las 3 de la mañana. El hotel era como un montón de bungalows (de la habitación a la recepción tendríamos, sin exagerar, cinco o diez minutos andando). Descubrimos la tele con la tve internacional, pero en cuanto llegamos hicimos pof sobre la cama. ¡Estábamos en El Cairo!

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Now playing: Despistaos, Rulo (de La Fuga) y Kutxi Romero (de Marea) - Cada dos minutos
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